ESCAPE + PLÁSTICO = TRAPO + PULIMENTO



Hoy empezamos la semana con un remedio casero para solucionar percances en las piezas cromadas de nuestra maravillosa motocicleta, debido a la mezcla fatal de calor y plástico.

Si, ayer domingo en nuestra habitual salida dominguera y motera nuestro amigo Jordi nos proporcionó el tema para tratar hoy en nuestro blog, el de cómo sacar los restos de una bolsa de plástico desecha y totalmente enganchada a nuestro perfecto tubo de escape.

Pero vayamos por pasos y el primero de todos es: "Si puedes evitarlo esquiva todo plástico abandonado en la carretera y que se cruce en tu camino".

Si, lo sabemos estamos tratando este tema porque ya has pasado por encima del maldito plástico, pues ahí van nuestros consejos.

En primer lugar debemos ser conscientes que el primer contacto con el plástico adherido a nuestro escape será por el sentido del olfato, no por la vista. 

El contacto visual con el desastroso resultado que sepas que te provocará desespero, incomodidad, desaliento y gran desasosiego en un primer momento, pero no debes dejar que esos sentimientos negativos te venzan, aquí estamos los de Escaparamoto para explicarte que “Nos ha pasado y en 30’ solucionado”.

Después del contacto olfativo y visual y periodo de desesperación has de pasar a la acción y estos son los pasos a seguir:

1-  Antes de empezar a solucionar el problema has te tener a mano, un buen trapo de tela no demasiado gordo, limpio y seco, a ser posible blanco (esto es aportación de nuestro Dtor. General que hoy corre por la redacción).

También debes tener a mano un pote de pulimento de cromados (varias marcas encontrarás en droguerías y ferreterías, nosotros utilizamos el de Titanlux). Sobre todo, el pulimento de cromados ha de ser en crema, no servirán pulimentos líquidos o “algodones mágicos”.

2-  En el caso de que la zona afectada esté caliente, pasaremos al punto 2.  En el caso de que la zona afectada no esté caliente pondremos la moto en marcha hasta que la zona afectada esté suficientemente caliente, tampoco nos hemos de pasar de “calentura” ya que, al aplicar el punto 3 y 5, podría conllevarnos lesiones cutáneas por quemaduras en nuestros brazos y manos.

3-  Con la zona caliente ponemos una cantidad suficiente (y por suficiente entenderemos una cantidad que será proporcional a la “desgracia” contraída) sobre la zona afectada, con el trapo limpio, seco y blanco.

4-  Una vez empapado el plástico caliente con la pasta "pulimentadora" y salvadora cogeremos el trapo por dos de sus extremos opuestos y rodearemos el tubo de escape con el mismo y pasaremos al punto 5, punto que avisamos es de desgaste físico y es posible que también mental ya que si el plástico tarda en salir es posible que volvamos al sentimiento de desasosiego inicial, pero seamos fuertes, positivos y avancemos.

5-  Una vez la zona afectada está empapada con la pasta y rodeada con el trapo empezamos a tirar de un extremo y del otro del trapo haciendo que éste vaya pasando por la desgraciada zona una y otra vez.

Este movimiento, que ha de ser continuo, fuerte y sobre la totalidad de la zona afectada. Debería durar hasta que el plástico maldito quede totalmente eliminado.

Una apreciación: En el caso de que estemos en el punto 5 y nos cueste cada vez más desincrustar el plástico, es posible que debamos dar más temperatura a la zona, por lo que pondremos la moto en marcha de nuevo.

Con esta sencilla operación de movimiento, fuerza, pulimento y trapo os aseguramos que el resultado será magnífico, es más piensa que incluso es posible hacerlo sin plástico enganchado, entonces se requiere menos pasta, menos fuerza y da mayor resultado y satisfacción.

Y aquí los protagonistas de la historia: